A VirtuaCursos
Introducción curso ventas
A curso venta directa: Parte 1
A curso venta directa: Parte 2
A curso venta directa: Parte 3
A curso venta directa: Parte 4
A zona de exámen
|
Curso de venta
directa: Parte 4
LA
ENTREVISTA: EL CIERRE
Superadas las objeciones, llega el momento del cierre.
Hemos de conseguir cerrar la venta con un compromiso por
parte del cliente de que va a adquirir nuestro producto.
Este compromiso puede plasmarse bien con la firma de la
hoja de pedido, o bien, con la concertación de una nueva
entrevista en nuestras instalaciones para ultimar los
detalles de la transacción y firmar todos los documentos
(en el caso de que la venta requiera trámites complejos
que no sea posible resolver in situ).
Aún en este último caso siempre es interesante tener
preparado algún tipo de boletín o formulario de
solicitud, con el fin de poder obtener la firma del
cliente.
El tener algún documento firmado (aunque éste sea sólo
de solicitud o incluso una petición de información)
refuerza psicológicamente es compromiso del cliente con
nosotros.
Algo fundamental para el resultado del cierre es la
elección del momento para intentarlo.
A este respecto, existe unanimidad en que lo que de ningún
modo se debe hacer es retrasar o demorar este momento. O
sea, tan pronto como hayamos acabado de argumentar y de
rebatir las objeciones del cliente, debemos intentar el
cierre.
No pasa nada si resulta ser demasiado pronto, ya que lo
único que sucederá es que el cliente planteará nuevas
objeciones que tendremos que salvar antes de volver a
intentar otra vez el cierre.
Por el contrario, si demoramos el momento del cierre, no
atreviéndonos a plantearlo cuando el cliente ha dejado
de hacer objeciones, entonces le estaremos ofreciendo una
imagen de falta de seguridad en nosotros mismos y en
nuestro producto, que le hará albergar dudas y pondrá
en peligro toda la acción comercial.
Por lo que respecta a las técnicas o trucos para
ayudarnos en el cierre, decir que esta es la fase en la
que dependiendo de la personalidad o experiencia de cada
comercial, más maneras hay de llevarla a cabo. En el
cierre cada vendedor suele tener su forma propia y
personal de actuar y lo que para uno da resultado, para
otro puede no valer.
Yo sin embargo os voy a recomendar una técnica que suele
dar un resultado bastante bueno para cualquier tipo de
comercial que seamos:
Se trata de un modo de cierre directo y que obliga al
cliente a decir que no, en caso de que no desee adquirir
nuestro producto. Este efecto lo conseguiríamos (tras
haber superado la argumentación y las objeciones), con
una frase del tipo:
- Entonces Sr. López, vamos a solicitarle un seguro a
todo riesgo para su coche.
Otra frase que también valdría:
- Muy bien Sr. López, entonces voy a solicitarle nuestro
seguro multirriesgo hogar.
Mientras pronunciamos la frase, podemos sacar de nuestro
maletín el formulario de pedido o si ya lo tenemos fuera,
comenzar a rellenarlo; de este modo, restamos importancia
ante el cliente al hecho de que damos por realizada la
venta.
Vemos que con esta técnica, si el cliente no realiza
ninguna objeción, la venta está hecha. Y en caso de que
aún no quiera comprar, le obligamos a decírnoslo (formular
la objeción), con lo cual nosotros podremos argumentar
para salvar esa objeción y una vez superada volver al
cierre.
Os recuerdo que es fácil que el cliente nos diga
simplemente que no le interesa o que tiene que pensarlo.
Ante esto, nosotros hemos de preguntarle el motivo de sus
dudas o su falta de interés, para que el cliente nos
exponga una objeción más concreta que nosotros seamos
capaces de rebatir.
Vemos pues que esta fase de cierre está íntimamente
ligada con la de argumentación y resolución de
objeciones, puesto que al plantear el cierre es posible
que aparezcan objeciones que nos obliguen a regresar de
nuevo a la fase de argumentación.
Consigamos o no la venta, es siempre muy importante (yo
diría que imprescindible), dar una buena imagen de
nuestra empresa y si no hemos podido vender nada en esta
ocasión, dejar la puerta abierta y recalcarle al cliente
que estamos a su disposición para lo que quiera.
Un buen comercial jamás debe recriminarle al cliente el
hecho de que no haya comprado. Nunca debemos hacerle
pagar al cliente nuestra frustración por no haber
logrado la venta.
Si por el contrario, nos retiramos agradeciéndole al
cliente la atención de habernos dedicado su tiempo y le
reiteramos nuestro propósito de servicio, es posible que
en el futuro si necesita un producto de los que nosotros
trabajamos acuda a nosotros por el hecho de habernos
interesado por él y haberle asesorado con las características
y ventajas de estos productos.
Pero, ¡Seamos positivos!, con nuestros conocimientos
sobre las técnicas comerciales aquí expuestas y con lo
que sabemos de nuestros productos, lo más fácil es que
logremos cerrar con éxito gran parte de nuestras
entrevistas comerciales.
EL SEGUIMIENTO
Con el cierre no se termina el proceso comercial, sino
que para obtener la máxima rentabilidad de nuestras
ventas es preciso hacer un seguimiento de las mismas.
Es conveniente elaborar una ficha comercial para cada
cliente en la cual incluyamos además de sus datos básicos
(nombre, dirección, actividad, etc.), la mercancía que
nos ha comprado (tipo y cantidad), así como las enseñanzas
más importantes que hayamos obtenido de él durante la
entrevista (tipo de personalidad, modo en que lo
convencimos) y toda la información relativa a sus
proyectos o los de su empresa.
Disponer de fichas comerciales de este tipo, nos permitirá
tener una base de clientes actualizada a la que poder
acudir para futuras campañas.
Decir por último que lo dicho en las secciones de la
argumentación, cierre y seguimiento, es también
directamente aplicable para una entrevista comercial
realizada en las oficinas de nuestra empresa.
|
|